jueves, 13 de agosto de 2009

Te vi y hablé

Y te vi y hablé con vos,

y nada del pasado tenía mayor importancia

que la imagen que en mi cerebro se repetía segundo a segundo,

de tus ojos novedosos y lejanos, rompiendo mis esquemas profanos.

Qué puñal contra el olvido!

Qué espacio blanco como nieve.

Qué pupilas calmas, sin guarida!

Qué mirada delincuente!


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